Entre la estética y la arquitectura de la jardinería subacuática,
aprovechando de forma óptima el efecto de las formas y colores
de las plantas. Más de cincuenta años de competiciones domiciliarias
en sus clubes y federación han hecho de los holandeses expertos
en esta forma de acuariofilia. Actualmente se conoce este tipo de acuario
en todo el mundo como El Acuario Holandés, excepto
en la propia Holanda donde lo llaman acuario tipo Leiden,
que es la ciudad donde empezaron hace ya muchos años, con este
estilo. Las plantas son la base principal, pero también los peces
se encuentran en un Acuario Holandés en una función biológica
y estética armónicamente integrada.
A. Para el acuario holandés, al ser sobre todo un elemento muy
decorativo, son importantes las siguientes observaciones:
La primera impresión.
Un acuario normalmente se ubica en un espacio cerrado (sala de estar,
despacho, etc.). El acuario en tal habitación no debe ser solamente
"un recipiente con plantas y pececillos", sino encajar en el
ambiente y formar una pieza justificada de este. Además, éste
debe dar una agradable impresión, tanto en su interior como su
exterior. El agua debe ser clara. La superficie del agua tiene que coincidir
con el remate superior. Los accesorios como filtros etc. deben estar ocultos
y fuera de la vista del observador. Alrededor del acuario debe existir
una cierta tranquilidad. No ha de ser un escaparate de multitud de cosas
que no vienen a cuento, aunque un pequeño objeto de arte o una
planta, colocada para romper la monotonía de una larga línea,
puede enbellecer el conjunto.
La decoración.
La mejor manera para decorar cualquier acuario es buscar un aspecto
natural, aunque no exista un biotopo natural que se parezca a un acuario
holandés. Sin embargo, todas sus plantas se encuentran en la naturaleza.
También un jardín, bien diseñado, nos da una impresión
natural, a pesar de juntar muchas más especies de plantas de las
que muestra un paraje natural. Un acuario holandés podemos decorarlo
como un jardín sumergido. Aprovechamos al máximo las diferentes
características de las plantas para la decoración. Trabajamos
con grupos de plantas y alguna solitaria para atraer la vista a un punto
determinado. Evitamos colocar juntas, aquellas plantas, que aún
siendo de diferentes especies, tienen hojas parecidas. Buscamos contrastes
en las diferentes formas, tonalidades de verde e incluso usamos plantas
rojas, aunque con arte. Colocar plantas rojas en varios lugares del acuario
a la vez, puede llegar a ser inquietante.
Colocamos las plantas altas en la parte trasera, pero dejando un hueco
entre los bosques, simulamos más profundidad. Este mismo efecto
lo conseguimos, haciendo un "callejón" de plantas, todas
de la misma especie, pero aumentando en altura hacia atrás. Debemos
huir de la simetría, evitando que la decoración cree la
impresión de un acuario dividido en dos o en cuatro.
La posición y construcción del suelo y las paredes laterales
y traseras no pueden ser monótonas. La mayoría de los acuarios
mejorarían creando diferentes niveles en el suelo. Las terrazas
o paredes no se deben ocultar totalmente. Podemos fabricar unas barreras,
prácticamente invisibles, de cristal o plástico transparente
y cuidar también de tapar las uniones entre ellas. Estas barreras
que sujetan en vertical las terrazas, tienen, al ser transparentes, el
aspecto de la gravilla que no es molesto si queda en algún punto
visible entre las plantas, piedras o troncos, que coloquemos delante.
Las plantas son la base principal, pero otros diferentes componentes
de la decoración no tienen que chocar con el aspecto natural. La
utilización de piedras, troncos o ramas de madera curada, palos
de bambú, etc. deben formar un conjunto armónico. Generalmente
no resulta muy natural si la superficie del suelo, que queda visible,
es demasiado clara. Tanto para muchas especies de peces como para el observador,
un suelo oscuro resultará más agradable. Lo contrario ocurre
cuando el suelo se presenta como un borde oscuro en la parte frontal del
acuario. En este caso, es mejor tapar esta franja con algo en armonía
al exterior del acuario o con el mueble que lo soporta. Por supuesto,
en una buena decoración, todos los accesorios técnicos deben
estar ocultos y las paredes no parecer espejos. En este caso, debe ocultarlos
en lo posible por la vegetación. Al final, el observador debe experimentar
el conjunto como un bonito acuario y sobre todo, muy natural.
Estos detalles y trucos no nos sirven de mucho, si empezamos a trabajar
sin tener una idea clara del resultado final que perseguimos. Para ayudar
a nuestra imaginación es mejor fijar nuestras ideas en un papel.
Este dibujo a escala, lo llamamos un "esquema de plantación",
aunque aparte de las plantas reflejará también los demás
elementos de decoración. Un diseño propio siempre es recomendable
y tiene más mérito que la imitación de un acuario
campeón.
Ejemplo de un esquema de plantación. Dimensiones del acuario:
125 x 40 x 40 cm.
Decoración (zonas oscuras): Piedras o madera petrificada delante
de las terrazas, éstas con una diferencia de nivel de 10-15 cm.
Condiciones óptimas para las plantas: pH 6,5-7,0; dKH 3-6; Temperatura
24-26 ºC. Indicación aproximada del número de plantas
o tallos adecuadas para la plantación inicial.
#Ubicación |
Especie |
Cantidad |
| 1 |
Hygrophila
difformis |
6 |
| 2 |
Myriophyllum
aquaticum (verde) |
3
|
| 3 |
Hygrophila
polysperma |
10 |
| 4 |
Limnophila
sessiliflora |
8 |
| 5 |
Cryptocoryne
becketii |
5 |
| 6 |
Hydrocotyle
leucocephala |
3 |
| 7 |
Echinodorus
tenellus |
10 |
| 8
|
Rotala
rotundifolia |
5 |
| 9
|
Nymphaea
lotus(verde) |
1 |
| 10
|
lobelia
cardinalis |
15 |
| 11 |
Vallisneria
gigantea |
2
|
| 12
|
Cryptocoryne
petchii |
10 |
| 13 |
Alternanthera
reineckii |
5
|
| 14 |
Echinodorus
osiris |
1 |
| 15 |
Vallisneria
asiatica var. biwaensis
(hojas torcidas) |
5 |
| 16
|
Microsorium
pteropus |
3 |
| 17
|
Hygrophila
guianensis |
7 |
| 18
|
Echinodorus
bleheri |
3 |
|
|
Total
plantas y tallos |
102 |
Estética del conjunto de peces.
Entendemos aquí, como elección de especies, puramente
el aspecto exterior de la población de peces, o sea, la combinación
de los colores, proporción de las diferentes formas de peces entre
ellos y su ubicación en el acuario. No exclusivamente peces de
superficie o habitantes de fondo, sino una combinación de especies
que suelen ocupar la parte superior, media e inferior del acuario. También
en la naturaleza, la mayoría de las veces tanto las capas superiores
del agua como las inferiores tienen su población específica.
Una combinación de peces demasiado 'plateada' y sin contrastes,
biológicamente tal vez justificado, estéticamente no es
una elección acertada. Tampoco una combinación de peces
oblongos exclusivos, porque dan un aspecto demasiado monótono.
También el tamaño de los peces en relación con el
conjunto juega un papel.
B. La instalación y los elementos técnicos necesarios
para el acuario holandés son básicamente igual a los de
cualquier acuario de conjunto con plantas. Sin embargo, son importantes
las siguientes observaciones:
La filtración:
En el acuario holandés la densidad de la población de
peces conviene que sea algo inferior que en otros acuarios de conjunto
(máximo alrededor de 1 cm de pez por cada litro y medio del volumen
de agua), mientras la densidad de la vegetación es mucho mayor.
En vista de que las plantas ayudarán como filtro vegetal y la carga
orgánica es menor, un caudal real, que hace pasar el volumen total
del agua cada hora 1,5 veces por el filtro, será suficiente. Además,
el movimiento necesario del agua nunca debe ser excesivo. El sistema de
filtración debe ser biológico, en un circuito cerrado y
exterior; los filtros de placa interior no son compatibles con esta vegetación
y tampoco los del tipo seco-húmedo por restar mucho bióxido
de carbono (CO2) al agua.
La iluminación
Las necesidades de las diferentes especies de plantas requieren una
fuerte iluminación, aunque no es necesario recurrir a las lámparas
de halogenuros metálicos. Como orientación podemos decir
que para una iluminación con lámparas fluorescentes necesitamos
instalar entre 0,5 y 1 watio por cada litro de volumen del acuario. Unas
lámparas fluorescentes con excelentes resultados para el desarrollo
de las plantas son las que los fabricantes Philips, Osram y Sylvania indican
con el código cromatico 840. Es importante tener varias lámparas
que cubran la totalidad de la superficie del acuario y que tengan un encendido
individualizado y regulado por relojes programadores. De esta manera podemos
"jugar" con la luz según las necesidades de las plantas.
Después de la primera plantación bastará con una
iluminación mínima, que debemos aumentar paulatinamente
cuando las plantas empiecen a formar nuevas hojas, para terminar con la
máxima, cuando toda la vegetación esté en pleno desarrollo.
Si encendemos desde el principio toda la luz provocaremos una explosiva
invasión de algas, que se aprovecharán de esta luz que las
plantas aún no necesitan. El encendido individualizado nos permite
también imitar la salida y puesta del sol, que agradecerán
tanto peces como plantas.
Los abonos
El acuario holandés necesita un suelo nutritivo, como despensa
o deposito de alimentos para aquellas plantas que se nutren por sus raíces.
Estas plantas de pantano o palustres no viven siempre sumergidas en la
naturaleza y se diferencian de las verdaderas plantas acuáticas
por las raíces que son generalmente más gruesas y carnosas
y un tejido que normalmente es más rígido. Actualmente encontramos
en las tiendas suelos nutritivos de diferentes tipos y marcas. Para que
las raíces tengan suficiente espacio el grosor total del suelo
debe ser entre siete y diez centímetros. Para la parte delantera,
con plantas pequeñas y bajas, podemos conformarnos con un mínimo
de tres centímetros. Teniendo el suelo como depósito de
nutrientes, tendremos asegurado, en gran medida, la alimentación
de las plantas durante unos cuatro años (o más). Indudablemente
los nutrientes son consumidos y el depósito no es eterno, pero
no hay que olvidar que los cambios regulares del agua y en menor proporción
los restos de comida y las heces de los peces, añaden de nuevo
nutrientes. Las verdaderas plantas acuáticas, las que viven siempre
sumergidas, pueden extraer su alimento, por medio de células absorbentes
en sus hojas y tallos, directamente del agua, mientras sus raíces
servirán principalmente para su sujeción. Son además,
las que crecen más rápido y aportan más oxígeno
al agua del acuario. Es recomendable que un un acuario contenga un 40-50%
de plantas de este grupo. Con la presencia de abonos en el suelo, algo
de estos, llega también al agua y generalmente es suficiente. No
obstante, si observamos una anormalidad en el crecimiento de éstas
plantas podemos añadir algún abono liquido al agua, pero
siempre en una cantidad y con una frecuencia mucho menor que en el caso
de no disponer de un suelo nutritivo. No hay que olvidar que un exceso
de abonos disueltos en el agua también puede ser perjudicial y
además, provocará la rápida aparición de algas
que se aprovecharán del mismo.
Siempre tenemos que cuidar de la suficiente presencia de dos elementos
necesarios para las plantas. Estos son el hierro y el bióxido de
carbono y no son almacenables en el suelo.
Para evitar a nuestras plantas la enfermedad, llamado Clorosis Férrica,
debemos asegurar una concentracion entre 0,5 y 2 mg/l de hierro en el
agua del acuario, pero no superar los 2 mg/l para no dañar a los
peces. Necesitamos pues un medidor o test de hierro que conseguiremos
en las tiendas especializadas al igual que el propio abono de hierro.
En acuarios con un funcionamiento equilibrado el bióxido de
carbono (CO2) es producido por las bacterias nitrificantes, por los peces
y durante la noche también por las propias plantas. En un acuario
holandés la abundante vegetación absorbe el CO2 en las primeras
horas de iluminación, momento en que se produce una carencia, que
(si no abonamos) frenará el desarrollo de las plantas. Para asegurar
un desarrollo óptimo durante la totalidad del periodo de iluminación,
el agua debe de contener por lo menos 10 mg de CO2 por litro. Un contenido
demasiado alto (más de 25 mg por litro) puede ser fatal para los
peces. En el mercado acuariófilo podemos encontrar los equipos
que dosifican este gas según las necesidades del acuario y los
hay incluso con un control automático para mantenerlo dentro de
los niveles mencionados.
El mantenimiento
Las labores del mantenimiento del acuario holandés son básicamente
igual a las de cualquier otro acuario, aunque necesita una mayor intervención
sobre las plantas para mantenerlas en sus ubicaciónes y tamaños
deseados. Por tanto, el cuidador, además de conocer las necesidades
y comportamientos de las diferentes especies de plantas, debe ser también
un buen jardinero acuático y sobre todo dominar el arte de una
poda correcta para cada especie.
Por: Pablo Siebers Gadella
Socio de honor de la A.E.A., hombre de reconocido prestigio en el mundo
de la acuariofilia española, articulista de la mayoría de
revistas nacionales, ha sido asesor de una firma comercial de productos
de acuariofilia.
Bibliografía consultada:
Diversas publicaciones y el Reglamento de Concursos de la Federación
Holandesa de Acuariófilos Aqua Terra
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