La mayoría de los peces tienen los mismos 5 sentidos que los
seres humanos: vista, tacto, gusto, oído y olfato. El olfato y
el oído están mas desarrollados en los peces que en los
humanos. Además poseen un sexto sentido a través de la línea
lateral.
A continuación veremos cada uno de estos sentidos:
El complejo de la línea lateral.
Este
sentido que poseen los peces es como un sistema personal de radar. Su
función principal consiste en detectar los cambios de presión
que se producen en su entorno inmediato, producido por el movimiento de
las corrientes o por otros peces, y es imprescindible para orientarse,
encontrar alimentos, y evitar a los depredadores. Como el agua transporta
muy bien las ondas de presión (vibraciones), los peces perciben
intensamente los cambios de presión. La línea lateral es
exclusiva de los peces (y de los anfibios, cuando están en agua).
Está
formada por un sistema de conductos interconectados, llenos de líquido,
situado bajo las escamas. Estos conductos se pueden apreciar como una
línea horizontal de perforaciones que recorre el cuerpo del pez;
contienen células llamadas neuromastos, que detectan el movimiento
del líquido en el interior de los conductos, provocado por las
vibraciones. En algunos
peces en particular, existen, dentro del complejo de la línea lateral,
una variedad de órganos asociados, la mayoría de los cuales
son sensoriales. El mejor ejemplo del uso de la línea lateral se
observa en el (Astyanax mexicanus) que vive en América del Sur
y es conocido como el pez ciego de las cavernas. En las cuevas donde habita
casi no ingresa luz por lo tanto no necesita ver jamás tal es así
que sus ojos están cubiertos de piel y se orienta a la perfección
utilizando únicamente su línea lateral.
El olfato:
Casi todos los peces tienen mas agudo el sentido del olfato que el del
gusto. Debido a que es mucho mas importante para su supervivencia ya que
por medio del olfato puede detectar con mas facilidad los alimentos. Son
capaces de detectar el alimento a grandes distancias mediante sus fosas
nasales. En la mayoría de las especies pueden verse las fosas nasales
en la nariz estas fosas no están comunicadas con la boca y no son
mas que dos huecos poco profundos, cubiertos por una pequeña tapa
que controla la entrada de agua.
Algunas especies detectan sus zonas natales en los ríos solo por
el olfato, es el caso de los salmones cuando regresan desde los territorios
de alimentación para el desove.
En los ciprínidos el mucus de la piel libera una sustancia en el
agua a modo de aviso de peligro, el resto de los integrantes del cardumen
detectan el olor y quedan advertidos.
El oído:
Al ser el agua un medio mas denso que el aire, es mucho mas fácil
detectar los sonidos. Las ondas de presión que produce el sonido
se desplazan 5 veces mas rápido en el agua, motivo por el cual
el pez es capaz de detectar una amplia gama de ondas sonoras y por lo
tanto no necesita un oído externo o medio como tienen los seres
humanos; en realidad los peces no tienen oídos visibles.
Algunas especies, también utilizan su vejiga natatoria para percibir
vibraciones sonoras que se trasmiten al oído a través de
tubos y huesos interconectados completando de esta forma el sentido básico
de la audición.
La vista:
La mayoría de los peces poseen lo que se conoce como visión
monocular. Es decir ven en dos direcciones al mismo tiempo, y son incapaces
de enfocar un mismo objeto con los dos ojos. A diferencia de los humanos
los peces no tienen bien diseñados los ojos y el hecho de ver todo
a través del agua les provoca una pérdida adicional de resolución
de la visión, por lo que ven los objetos un poco fuera de foco.
No pueden enfocar a grandes distancias, el límite de la visión
clara solo alcanza 45cm aproximadamente. No obstante, este defecto se
compensa con el complejo sistema de la línea lateral que veremos
mas adelante.
En los ciprínidos, los ojos se mueven en forma independiente el
uno del otro. En las especies que viven en aguas corrientes esto les permite
mantenerse firmes en el agua, al fijar un ojo sobre una piedra u otro
objeto inmóvil.
Los peces que viven en aguas poco profundas y bien iluminadas han desarrollado
una percepción superior del contraste; esto es la diferencia entre
la luz y la oscuridad, además estos peces perciben mas sombras
en la porción violeta del espectro de color. Es probable que los
peces que viven en aguas mas profundas tengan una visión en color
menos desarrollada, o incluso que carezcan de ella, puesto que, en esencia,
casi no la necesitan.
El tacto y el gusto:
Tenemos tendencia a considerar que los peces son realmente insensibles,
pero algunos de ellos son mus sensibles a una variedad de estímulos.
Se supone que las carpas (Cyprinus Carpio), por ejemplo, tienen unos sentidos
muy similares a los de los mamíferos. Los peces tienen un sentido
del gusto bastante razonable, con papilas gustativas situadas alrededor
de la boca y los labios.
La mayoría de los peces no son demasiado sensibles al tacto, aunque
esto varía mucho. Se han descubierto estructuras similares a las
células táctiles y las terminaciones nerviosas que nos proporcionan
el sentido del tacto, en determinadas zonas concretas, como los radios
espinosos de las aletas pectorales de las triglas. El cavilat (Cottus
gobio) posee terminaciones nerviosas. Pero carece de células táctiles;
sin embargo, es sumamente sensible alrededor de la cabeza y las barbillas.
Los cavilats también estan dotados de un sentido del gusto muy
superior a la mayoría de los peces.
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