
GeneralidadesLas características del agua dependen de su entorno. El agua de lluvia absorbe sustancias dañinas en su recorrido por la atmósfera hasta llegar a la tierra. Al penetrar en el suelo y como agua subterránea vuelve a modificar su composición química, según el tipo y la contaminación de los estratos que recorra.El agua potable o el agua de grifo debido al tratamiento y a las tuberías de la red que debe recorrer hasta llegar a desitino, pueden también contener sustancias nocivas para los habitantes del acuario.El agua corriente, generalmente, viene cargada de cloro y cloramina. El cloro es fácil de erradicar; una buena aireación previo a volcarla al acuario es suficiente si es que no se utiliza algún producto químico con ese fin; la cloramina, como muchos otros elementos secundarios como lo son colorantes, antimonio, arsénico, cromo, peróxido de hidrógeno, permanganato potásico, ciertos metales pesados, toxinas, etc, pueden removerse mediante el filtrado químico utilizando carbón activado. Pero el principio activo del carbón se irá agotando a medida que vaya reteniendo aquellas sustancias por lo que será imprescindible renovarlo frecuentemente. El ritmo de renovación estará dado por la cantidad de solutos que hubieran estado presentes en el agua y la calidad del carbón. Un término medio, para un carbón de buena calidad y a fin de asegurarse un buen resultado, puede considerarse aproximadamente veinte días de confiabilidad. Por otra parte, es frecuente leer que muchos acuaristas insisten en que al saturarse el carbón activado libera las toxinas retenidas, de regreso, al acuario. No obstante vale hacer dos aclaraciones. La primera es que el carbón activado no es un filtro biológico y la segunda es que no elimina nitratos, ni tampoco nitritos.Debido a procesos biológicos y químicos, los parámetros del agua varían igualmente.Para que peces y plantas crezcan de forma óptima, las condiciones que ofrece el hábitat acuario deben ser correctas y asemejarse a las de un biotopo natural intacto. El equilibrio biológico óptimo, y con ello el bienestar de peces y plantas, depende esencialmente de la calidad del agua.La dureza total (GH / dH)La dureza total del agua se determina por la cantidad de sales que contenga,- sobre todo por sales de calcio y magnesio. Si el porcentaje de estas sales es elevado, el agua es calificada de dura; si el contenido en sales es bajo, se trata de un agua blanda.La dureza total influye de forma decisiva en las funciones orgánicas de todos los seres vivos en el agua. La dureza total favorable que permite mantener muy bien a la mayoría de los peces ornamentales oscila entre 6° dH y 16° dH (°dH = grado de dureza alemana: "deutsche hardness"). También es posible medir este valor en partes por millón (p.p.m.).La dureza al carbonato (KH)El KH mide alcalinidad como una cantidad equivalente de dureza de carbonatos y no el nivel de estos últimos. Un buffer no tiene por qué ser alcalino en la naturaleza, donde también existen los tampones ácidos. Los buffers trabajan absorbiendo los cambios al sistema por medio del "tamponamiento" del mismo sea por la adición de un ácido o un álcali. Tener una reducida capacidad de buffer no asegura tener un pH bajo; pero es un indicio de que el sistema no puede absorber demasiado de alguno de ellos, (es decir, de un ácido o un álcali) y se mantendrá estable. Aunque, de todos modos, es cierto que los carbonatos y bicarbonatos son normalmente los tipos prevalentes de buffer que se encuentran en los acuarios, y sus efectos tienden hacia el lado alcalino de la escala pH.Aparte de las ya mencionadas sales de calcio y magnesio, prácticamente todas las aguas contienen bicarbonatos, cuya presencia se refleja en el valor °KH, o grados de dureza de carbonatos.A los bicarbonatos les corresponde un papel importante en el acuario. Tienen el efecto de tampón de pH e impiden con ello una alteración demasiado fuerte y rápida del valor pH (como por ejemplo la caída de acidez).Debido a la estrecha relación entre el valor KH y el valor pH la dureza de carbonatos tiene igualmente una influencia directa sobre el bienestar de todos los organismos en el agua del acuario.Se recomienda un valor KH entre 3° dH Y 10° dH para la mayoría de los peces de agua dulce.Testers de KH (su funcionamiento):Los testers de KH usualmente se basan en los ácidos. Esto implica que cuando se comienza con una muestra y lentamente (goteo) se le añade un ácido de una conocida y específica concentración, el pH cambia en proporción a cada nueva adición (gota) del ácido. El buffer "absorberá" el incremento de iones de hidrógeno causando que la concentración iónica se incremente conjuntamente con una reducción (cuantificable) del pH. El cambio de color que se manifiesta en la muestra es un mero indicador acídico. Una vez que el buffer alcalino se ha agotado es cuando aparece el incremento de iones de hidrógeno, haciendo que en la solución ahora ácida, el color aparezca. Si el color cambia, solamente indica que hubo incremento en la acidez. Por lo tanto, no es necesario determinar diferencia de color (por comparación) alguna resultante, como en otro tipo de testers.Por medio del conteo de las gotas de ácido hasta que el buffer
sea agotado, cambiando el color de la muestra (lo que indica un incremento
en la acidez), es posible saber cuantos iones de hidrógeno fueron
añadidos (y absorbidos) en procura de agotar aquel buffer. Conocer
ello y cuanto carbonato es necesario para absorber esos iones es un factor
de conversión directo. Esa es la más importante razón
por la que el KH es medido en cantidades equivalentes de carbonatos, y
el motivo por el que la mayor parte de las veces es referido como "alcalinidad".
Si estuvimos midiendo la capacidad de un buffer ácido, como los
fosfatos, la situación será inversa: un álcali podría
ser añadido hasta que el indicador señale un incremento
del pH, significando una disminución en la concentración
de iones de hidrógeno o un incremento de la concentración
de iones de hidróxido. Entonces, podríamos hablar de un
test de "acidez".
|
|||||
Este sitio fue creado en Mayo del 2001
|