Cambio continuo de agua

por Rogelio Garcia Alonso


Si dispone de una toma de agua y de un desagüe junto al acuario podrá ser el afortunado poseedor de un acuario con cero mantenimiento (o casi). Podrá instalar algo que es infinitamente mejor que un cambio automático: un cambio continuo. No se necesita más que una válvula con la que puedas regular un muy pequeño caudal y un acuario con rebosadero.

El objeto de la válvula no es más que regular el ínfimo caudal de agua que va a cambiar. Pongamos que se cambia 30 l a la semana; haciendo un pequeño cálculo, eso supone un caudal continuo de cambio de casi 3 ml por minuto. Teniendo en cuenta que un mililitro son unas 20 gotas, ese caudal supone algo así como una gota por segundo. Poco ¿verdad?. Por tanto lo que necesita es una válvula con la que poder reducir el caudal del agua de la red a gotas por segundo. No se con exactitud cual se podría usar, pero sería cuestión de visitar las tiendas de fontanería o neumática y encontrar algo con una regulación lo suficientemente fina y bajo coste.

La otra parte del sencillo sistema es el rebosadero. que mantendrá el nivel de agua permanentemente constante independientemente de la evaporación o del caudal que se aporte. Es imprescindible protegerlo de la suciedad mediante algún tipo de filtrado mecánico. De otra forma, el tiempo y la porquería del acuario terminarían por cegarlo y se produciria una desagradable inundación.

Puede comprar un acuario con el rebosadero incorporado, comprarlo hecho para un acuario sin él o bien fabricarlo uno mismo.

Los acuarios con rebosadero incorporado deben tener un cristal agujereado (el del fondo o bien uno de los laterales). El siguiente dibujo esquematiza el sistema:

El rebosadero está formado por dos cristales pegados con silicona en una esquina (o bien uno sólo en diagonal, de pared a pared) y el agujero en el fondo conectado al desagüe. Su altura marca el nivel fijo del agua. Sirocco fabrica los rebosaderos de sus acuarios mediante este sistema.

Si no se quiere taladrar los cristales (operación muy arriesgada y costosa), se puede instalar un rebosadero "de mochila". Este otro dibujo esquematiza su funcionamiento:

El acuario está marcado como "a" en el dibujo. La parte "b" es la fundamental para el funcionamiento. Se trata de un sifón que comunica perfectamente el acuario con el rebosadero de mochila "c". Este está construido con vidrios pegados con silicona a un lateral o la parte trasera del acuario. Su funcionamiento es el siguiente:

Cuando el sifón "b" se encuentra correctamente cebado (sin aire dentro), se encarga de mantener constantemente igual el nivel de las dos partes que comunica: el acuario "a" y el rebosadero "b". El nivel de este último está marcado por la altura de su desagüe "d". Por tanto si en "a" se está constantemente añadiendo agua con un gotero, habrá un flujo que constantemente irá atravesando el sifón "b" para igualar el nivel en "c", y la subida de este último se escapará por "d". El resultado final es nivel perfectamente constante en "a".

Puede ver un rebosadero como este construido y funcionando en este mismo sitio (click aqui) la página de nuestro amigo Áticus. El mismo sistema utilizán los rebosaderos de mochila compactos que venden ya fabricados (Sirocco tiene uno). En este caso solamente hay que colocar el aparato en uno de los bordes del acuario y cebarlo.

El cambio continuo, además de ser comodísimo, es lo mejor para los peces, pues mantiene los parámetros del agua perfectamente constantes durante tiempo indefinido y sin ninguna intervención por nuestra parte. No obstante, tiene algún inconveniente:

# Cloro. El agua procede directamente de la red, por lo que incluye cloro. Sin embargo, el aporte es tan lento y el cloro tan volatil, que no supone ningún riesgo.

# Características del agua. Con este sistema el agua tendrá exactamente las mismas características que la del grifo, sin posibilidad de modificarlas.

Ambas desventajas pueden solucionarse a base de complicar bastante la instalación con un depósito intermedio. En él se ajustarían los parámetros del agua añadiendo sales (se puede automatizar con dispensadores) o mezclando con agua de ósmosis (también se puede atomatizar regulando el caudal). A la vez, se daría tiempo para la evaporación del cloro. La siguiente imagen muestra una posible instalación completa:

 

La válvula "a" se ocupa de mantener el nivel en el depósito. Su equivalente mecánico sería una válvula de cisterna. Sin embargo un dispositivo mecánico como este no sería adecuado. La salida de agua del depósito es extremadamente lenta, lo que mantendría una válvula de este tipo permanentemente entreabierta. Esto no es válido para el equipo de ósmosis situado más adelante, que debe funcionar a plena presión.

Para construir la válvula "a" haría falta un dispositivo con un ciclo de histéresis bastante pronunciado. Esto quiere decir que "a" debe abrirse por completo y cerrarse por completo en niveles notablemente distintos. En la figura se han señalado el nivel "A" que abre la válvula y el nivel "C", que la cierra. De esta forma, cuando el agua alcanza "C", se cierra "a" y el depósito comienza a vaciarse léntamente. Cuando el nivel alcance "A" se volverá a abrir "a" por completo, aplicando la presíon nominal al equipo de ósmosis inversa, que trabajará con presión nominal y, por tanto, a pleno rendimiento hasta que el nivel vuelva a "C".

Un dispositivo de este tipo, debe ser electrónico; con dos sensores de nivel y un circuito que comande una electroválvula. Seguramente exista algo comercial, pero no sabría decirlo con exactitud.

La válvula "b" sirve para regular la mezcla entre agua del grifo y agua de ósmosis. Cerrándola más, obtendremos una mezcla de agua más blanda y abriendola más dura. La regulación habría de ser por el metodo ensayo-error, pero sólo habría de hacerse una vez (siempre que el agua del grifo no varía sustancialmente de composición, claro está).

Del equipo de ósmosis sale agua de ósmosis por "c" hacia el depósito y el agua de rechazo "d" se elimina en un desagüe.

A ese mismo desagüe va a parar el rebosadero "e" del depósito; elemento de seguridad imprescindible para evitar que un fallo de "a" provoque una inundación.

Si se desea elevar el contenido salino del agua en relación a la de la red, se puede hacer mediante el dispensador de sólidos "f", controlado por un mecanismo de relojería. Su regulación, de nuevo, sería por el método ensayo-error. Evidentemente, en ese caso ya no sería necesario el equipo de ósmosis ni la electrónica en "a".

Al acuario iría el agua del depósito, regulada mediante la válvula "g" y de él saldría un rebosadero "h"; ambos elementos como ya se han descrito. Estas conducciones se han dividido en el dibujo, queriendo indicar que se puede alimentar uno o varios acuarios.

El sistema descrito tiene el inconveniente de que no es realimentado; es decir, no se autoregula ante perturbaciones como podrían ser la variación de la composición del agua de la red y el envejecimiento de la membrana de ósmosis, o bien el mal funcionamiento en el aporte de sales.

Si se desea, también es posible construir un automatismo de este estilo, pero sería necesario un sensor de salinidad y un circuito electrónico diseñado a medida. El sensor podría ser una sonda que midiera la conductividad. Tomando como entradas este dato y los proporcionados por las sondas de nivel, el circuito decidiría directamente si aportar agua de ósmosis, de la red, o si añadir sales.

Como puede verse la automatización en el acuario es posible.....




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Este sitio fue creado en Mayo del 2001
Ultima actualización: Junio del 2005
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