En esta última sección, trataremos varios temas que surgen
con frecuencia una vez que el acuario lleva un tiempo en marcha.
Acabar con las plagas de algas
Lo primero a tener en cuenta es que no todas las algas son malas. Las
algas, al igual que las plantas, se alimentan de determinados nutrientes
del acuario, y por tanto los eliminan. Por ello, una "cosecha"
de algas extraídas regularmente ayuda a mantener la contaminación
bajo control (este es el principio en que se basa la filtración
mediante la depuración de algas. Por esto mismo, las plagas de
algas son generalmente síntomas de un exceso de alimentación
o cambios de agua insuficientes. Lo mejor que se puede hacer es averiguar
qué esta causando el problema y eliminar la causa. Comprobar los
niveles de nitrato y/o amoniaco. Aumentad el volumen o la frecuencia de
los cambios de agua, o alimentar menos a los peces. Hay además
numerosos remedios químicos para tipos de algas específicos,
y peces que se alimentan de algas, capaces de eliminar algunas. 
Plaga de caracoles
Los caracoles, al igual que las algas, pueden ser a la vez beneficiosos
o perjudiciales en el acuario. Algunas especies excavan en la grava, aireándola
y evitando que se compacte, otros se alimentan de algas. Sin embargo,
algunas especies se reproducen de forma incontrolada, causando daños
en las plantas y resultando a veces antiestéticos.
Es posible evitar los caracoles desinfectando cualquier cosa inanimada
que se introduzca en el acuario en una solución de lavandina 1:20,
o tratando las nuevas plantas con permanganato potásico o alumbre.
Para librarse de los caracoles una vez que estos se han establecido, hay
pocos recursos más que aspirar todos los que se pueda, aunque se
dice que las lochas payaso comen caracoles. 
Que hacer en vacaciones
Los peces sanos pueden permanecer fácilmente una semana sin alimento.
Si salís fuera el fin de semana, no es preciso molestar a nadie
encargándole la alimentación de los peces. (De hecho, alguien
no familiarizado con los acuarios probablemente sobrealimentará
a los peces, dejándonos un problema que solucionar al regreso).
Evitar esos bloques de alimento para vacaciones que se disuelven lentamente.
Pueden alterar el pH del agua y provocar un exceso de comida en el acuario.
Los alimentadores automáticos eléctricos pueden resultar
útiles, pues se puede dosificar de antemano la cantidad de comida
que dispensan cada día.
Si vas a estar fuera más de una semana, tendrás que buscar
a alguien que alimente a los peces. Hay algunas compañías
de cuidado de acuarios (Nota del traductor: este texto está originalmente
escrito en Estados Unidos, donde existen estos servicios) y comercios
de peces que se encargan de ello por una tarifa, pero la mayoría
de la gente recurre a amigos o vecinos no aficionados a los acuarios.
Una sobrealimentación mantenida un tiempo puede sobrecargar el
filtro y provocar un desastre en el acuario. La mejor manera de evitar
que esto suceda es preparar paquetes individuales (por ejemplo, pequeños
sobres) de forma que cada uno contenga la ración correspondiente
a un día. No es preciso alimentar a los peces todos los días,
y no se les debe dar más comida que la cantidad diaria normal,
incluso si han estado sin comer unos cuantos días. Aseguraos de
advertir a la persona encargada que no trate de compensar con más
comida algún día que no haya ido.
Si vuestro acuario tiene una alta tasa de evaporación, sería
conveniente dejar las instrucciones necesarias para que lo rellenen cuando
sea necesario. Esto es más importante en los acuarios marinos,
para evitar que la salinidad se eleve demasiado.
Es imposible garantizar que no se vaya a producir un fallo importante
en el equipamiento o algún otro tipo de desastre mientras se está
fuera, pero se puede minimizar el riesgo remplazando cualquier aparato
sospechoso con suficiente antelación (así se puede saber
con seguridad si el aparato funciona bien). No agregar peces nuevos el
mes anterior a las vacaciones, por si introdujesen alguna enfermedad que
tardase algo de tiempo en manifestarse. Limpiar el acuario y el filtro,
y realizar un cambio de agua normal antes de irse, pero no esperar al
último día para hacerlo apresuradamente. Esto estresará
a los peces y quizás dañe a las bacterias del filtro, justo
cuando es menos conveniente.
Si se produce algún problema importante, lo más probable
es que sea descubierto demasiado tarde para hacer algo. Si embargo, cuidar
los peces de otra persona puede ser una gran responsabilidad, y la persona
a la que se lo encarguéis estará más tranquila si
se le deja el número de teléfono de algún comercio
de peces o de alguien que pueda aconsejarle para llamarle en caso de emergencia.
Trasladar el acuario
El mejor consejo en relación a trasladar peces (y en este contexto
peces incluye a toda la vida animal del acuario) más allá
de muy cortas distancias es NO hacerlo. Los viajes son muy estresantes
para los peces, e incluso con las mayores precauciones, son de esperar
bastantes pérdidas. Considerando esta advertencia, sería
conveniente pensar en vender vuestros peces y comprar otros nuevos en
vuestro destino. Si, pese a lo anterior, aún se quiere trasladarlos,
lo siguiente ayudará a minimizar el sufrimiento y las bajas de
peces.
El traslado de los peces se divide en dos tareas: trasladar el tanque
y a continuación (siempre después) trasladar los peces.
Nunca intentar trasladar los peces dentro del acuario. 
Trasladar el tanque
El principal problema en el traslado del acuario es el sistema de filtración.
Tras unas pocas horas (menos de un día) sin un flujo de agua con
oxígeno en disolución, las bacterias aeróbicas comienzan
a morir. Si la distancia de traslado es corta (un viaje en coche de unas
cuantas horas) puede ser posible conservar la colonia bacteriana. Incluso
tras un viaje algo más largo sobrevivirán unas cuantas,
capaces de regenerar la colonia rápidamente. Con un poco de ingenio
y planificación es posible minimizar el tiempo de inactividad del
filtro, manteniendo un flujo de agua a través de él hasta
el último minuto y poniéndolo a funcionar lo antes posible
a la llegada. Es siempre recomendable tratar de conservar el medio de
filtración antiguo antes que desecharlo.
El procedimiento de traslado es el siguiente:
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Poner los peces en un recipiente (ver detalles más abajo)
-
Vaciar el acuario. Si el traslado va a ser corto, conservar parte
del agua a fin de mantener la colonia bacteriana
-
Desmontar el acuario. Las plantas sobrevivirán un tiempo
relativamente largo si se mantienen sus raíces húmedas,
siendo posible meterlas en una bolsa con algo de agua para su traslado.
Si el desplazamiento va a ser corto, colocar el medio de filtrado
sin escurrir en un recipiente cerrado, (preferiblemente en un cubo
que no haya sido usado nunca u otro tipo de recipiente de paredes
resistentes), manteniéndolo húmedo pero no sumergido.
Para traslados largos (de más de un día) limpiar el
medio de filtrado o bien deshacernos de él. Las bombas, calentadores,
etc., puede empaquetarse como cualquier otro instrumental frágil.
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Trasladar el acuario. No recurráis a compañías
de mudanzas o empresas de transportes a no ser que no tengas otra
opción, y en ese caso, siempre y cuando puedas supervisar el
embalado y la carga en el camión. Es mucho mejor trasladarlo
uno mismo con la ayuda de algunos amigos.
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Montar el acuario una vez en el destino. Si el traslado es corto,
debes tener agua convenientemente tratada y sin cloro preparada a
la llegada, para llenar el acuario y hacer circular el agua por el
filtro. Si el desplazamiento es largo, instalar el acuario como si
fuese nuevo, dejando transcurrir una semana antes de introducir los
peces. Inicialmente empezar con pocos peces y de especies resistentes,
a fin de que se establezca el ciclo del nitrógeno. Una vez
que el acuario se estabilice introducir los peces de vuestra anterior
casa. 
Trasladar los peces
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¿Donde ponerlos? Tenés dos opciones: el acuario de
algún amigo o el de un comercio de peces. Algunas de estos
comercios, a cambio de una tarifa, se hacen cargo de los peces en
un traslado. Sería conveniente recoger en un contrato las responsabilidades
que asume la tienda. Ciertas tiendas, por una tarifa adicional, embalarán
y enviarán por avión los peces cuando se les solicite.
Esto no es barato. Tener presente que les dejaras los peces al menos
un par de semanas. (Nota del traductor: este texto está originalmente
escrito en Estados Unidos, donde existen estos servicios)
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¿Como embalarlos? Para periodos cortos de tiempo (un par
de horas como mucho) los peces pueden llevarse en bolsas cerradas
herméticamente, llenas hasta la mitad de aire. Este tiempo
puede alargarse algo llenando la bolsa con oxígeno en vez de
aire. Poner las bolsas en un recipiente acolchado y compartimentado,
y enviadlas por avión. Para peces grandes, o viajes más
largos, es mejor usar un cubo cerrado herméticamente por cada
pez, en lugar de una bolsa.
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¿Como mantenerlos en el traslado? Los peces no se alimentarán
durante el desplazamiento. Estarán demasiado estresados, además
de que no sería conveniente alterar la calidad del agua con
el alimento. Los peces pueden sobrevivir alrededor de una semana sin
comida, si previamente han estado bien alimentados. Tratar de mantener
una temperatura constante, por ejemplo introduciendo los peces en
una nevera portátil. En viajes largos, especialmente en coche
, un compresor de aire a baterías sería una buena idea,
si no una necesidad. Después del traslado, acondicionad a los
peces lentamente al nuevo acuario, como si se tratase de introducir
en él nuevos peces. 
Eutanasia
Ha llegado el momento. Has leído todo, buscado todo lo posible
sobre enfermedades y los tratamientos adecuados, pedido ayuda a fuentes
de prestigio y has llegado a la conclusión de que ya no podes hacer
nada para devolverle la salud a vuestro pez. Y puesto que has asumido
la responsabilidad de cuidar a vuestros peces, ahora debes ocuparte de
encontrar el método más humanitario para ayudarle a morir.
Existen varias opciones para sacrificar de forma eutanásica a
los peces enfermos, que incluyen el uso de fármacos, la decapitación
y la cesión. El mejor método es probablemente el uso de
productos farmacológicos. Algunos veterinarios recomiendan una
sobredosis de MS-222, un anestésico para peces. Puede comprarse
a proveedores de medicamentos como MS-222, metanosulfonato de tricaína,
o 3 etil aminobenzoato, sal del ácido metanosulfónico. Sumergir
al pez en un recipiente con 350 ppm de MS-222 (350 mg de MS-222 por litro
de agua) durante 10 minutos. Este método es muy humanitario y nada
traumático, tanto para el pez como para el dueño. Otro método
mediante fármacos es la inyección de pentotal en la cavidad
abdominal. Este sistema puede resultar algo más complicado para
el propietario, pues las jeringas pueden ser difíciles de conseguir
(Nota del traductor: este texto está originalmente escrito en Estados
Unidos, donde existe este problema. En otros países difícil
será conseguir el pentotal, un barbitúrico), además
de que hay gente a la que le disgusta pinchar a un animal con una aguja.
Sin embargo, es prácticamente indoloro para el pez, si esto sirve
de algo para eliminar vuestras vacilaciones con respecto a este método.
Finalmente, se puede usar alcohol para sacrificar a los peces de forma
eutanásica. Preparad una disolución 1:5 (20%) de vodka (o
cualquier otra bebida alcohólica de alta graduación neutra)
y agua. A continuación, poned al pez en el recipiente y simplemente
se quedará dormido. Estos tres métodos son muy recomendables
pues son muy humanitarios.
Un método que ha sido recomendado por una persona que no es veterinario
(pero si un experimentado criador de Oscar) es el uso de Alka Seltzer.
Colocar al pez en un recipiente poco profundo con agua y poned dos pastillas
de Alka Seltzer bajo las branquias. Según esta persona, el pez
se quedará "dormido" en unos minutos.
Un método que no usa medicamentos pero es muy efectivo es la
decapitación. También en este caso, algunos propietarios
pueden ser recelosos. Si se hace adecuadamente es rápido e indoloro
para el animal, y tiene la ventaja de ser barato: la mayor parte de nosotros
tiene cuchillos, pero no anestésicos. Usar un cuchillo afilado
y seccionar la espina dorsal con un corte rápido justo por detrás
del ojo, a nivel de la línea lateral. Cuanto más rápido
lo hagas, mejor será para el pez. No olvides desinfectar el cuchillo
después si tenes idea de usarlo para algo más que sacrificar
peces.
Si no resulta posible llevar a cabo el sacrificio mediante cualquiera
de los métodos anteriores, prueba contactar con la Universidad
de la zona. Es posible que alguno de sus departamentos de biología
o áreas similares se haga cargo del pez enfermo. Pueden usarlos
con fines de investigación, estudiando su enfermedad, o bien disponer
de él adecuadamente.
Otros métodos no recomendados, pero que a veces se mencionan,
son los basados en la congelación. Los peces suelen sufrir con
estos procedimientos. Tanto si el enfriamiento se realiza lentamente,
introduciéndolos dentro de un bote en la nevera, como si el agua
ya está fría a base de cubitos de hielo, los peces reaccionan
de forma negativa a estos métodos, y es desagradable observarlo.
Finalmente, NUNCA tires un pez por el desagüe. Esto no es un una
forma eficaz de eutanasia, sino una tortura, pues el pez acabará
en una fosa séptica o en un sitio similar, bañado en desagradables
productos químicos y aguas residuales para morir horas o días
después. 
Criar peces
Llegado un momento, el mero mantenimiento de vuestros peces resultará
insuficiente, y querrás entrar en el fascinante mundo de la cría.
¡Felicidades! Has ido mas allá de lo que hasta aquí
hemos tratado. 
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